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XXXIV Convención Nacional Ordinaria

“En camino hacia NUEVAS victorias”

San Salvador, Anfiteatro de CIFCO, 23 de julio de 2017

Palabras del compañero Medardo González, Secretario General del FMLN, en la trigésima cuarta Convención Nacional Ordinaria del FMLN

Muy buenos días, compañeros y compañeras, miembros de esta trigésima cuarta convención nacional.

Quiero saludar a nuestro compañero Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, que se encuentra con nosotros, en su condición de Convencionista Nacional. También al compañero Óscar Ortiz, Vicepresidente de la República, que también es Convencionista Nacional de nuestro Partido

Un saludo a los invitados especiales, a los amigos de organizaciones sociales, sindicales, populares, a los miembros del gabinete de gobierno

Un saludo a los más de 3 mil candidatos y candidatas que se encuentran aquí con nosotros, que hoy serán juramentados y que tendrán la tarea de encabezar junto al partido la gran batalla por ganar las elecciones del 4 de marzo de 2018.

Un saludo a la militancia en general y a los amigos de la prensa.

Esta es la fuerza del FMLN: compromiso, disciplina, voluntad y capacidad de hacer bien las cosas.

...

Nos hemos convocado hoy para juramentar a nuestros candidatos y candidatas ante la máxima autoridad de nuestro partido, la Convención Nacional, que son los 925 convencionistas nacionales, para asumir compromiso ante el pueblo, ante el partido y ante los principios que deben caracterizar a todo funcionario y funcionaria del FMLN.

“Servir y no servirse”, es la frase común, cuando se habla del imperativo que debe cumplir todo funcionario. A eso nosotros, como partido añadimos: “servir para transformar”. ¿Transformar qué? la realidad injusta, donde sigue habiendo pobreza, desigualdad, falta de oportunidad para todos, y sigue habiendo discriminación por procedencia social. El FMLN nació para eso: Para la búsqueda del progreso inclusivo, para el progreso de las mayorías populares y no para unos pocos.

Nosotros añadimos otro principio: El FMLN, sus militantes y sus funcionarios, debemos ser un partido de hechos. Pues son los hechos los que hablan. Las palabras se las lleva el viento, el adversario te las copia, las vende y las tergiversa. Así que todos nuestros principios deben traducirse en hechos. Eso debe ser así en el Gobierno, en cada ministerio, y por supuesto en todos los otros espacios en donde el FMLN ha asumido y asuma la misión de conducir poder o parte del poder en el Estado, sea en el Ejecutivo, en el Legislativo o a nivel local.

Es mucho más fácil hablar con hechos desde una alcaldía o un ministerio que desde la Asamblea Legislativa. Pero también por ello es más difícil para nuestros Alcaldes, Alcaldesas y concejales, vencer las tentaciones para no caer en prácticas muy tradicionales de manejar el poder.


 

Quiero refrescar solo unos pocos y simples principios de lo que significa ser funcionario del FMLN:

No buscamos una alcaldía para favorecer a los nuestros: defendemos los intereses de las grandes mayorías y una alcaldía gobernada o un ministerio conducido por el FMLN no se puede convertir en una simple oficina de empleo para sus allegados.

El FMLN nació para otra cosa: repito. Nació para transformar la calidad de vida de las mayorías populares y de las clases medias, para identificar las causas estructurales que impiden erradicar la injusticia que sigue existiendo mientras siga habiendo pobres, y buscar ir cambiándolas.

Sin embargo: partidos que llegan al Estado solo para administrar y convertirse en oficina de empleo para los allegados, ha sido la forma tradicional a la cual la gente ha sido acostumbrada desde siempre y esa expectativa o crítica, con o sin razón, es proyectada también hacia nosotros. Pero eso no lo decimos para lamentarnos o justificarnos, sino para recordar que en el FMLN debemos saber revisar constantemente nuestro quehacer público.
Así que, ser funcionario del FMLN no puede verse como coronación de una aspiración personal, sino que es saber hacer fructífero el cargo que se ocupa para que podamos contribuir a transformar la dura realidad de las mayorías.

En lo municipal podemos decir que el modo efemelenista de gobernar fue impregnado por nuestros primeros funcionarios públicos a nivel local desde 1994. El grupo de municipios que gobernamos desde la primera vez que participamos en elecciones, hoy se caracterizan por contar con comunidades empoderadas, que luchan por sus derechos y participan activamente en el desarrollo de su municipio; son municipios con bajísimos niveles de criminalidad y violencia y son, además, en su mayoría, libres de analfabetismo.

El papel de nuestros gobiernos locales en la lucha por la descentralización y el desarrollo territorial fue determinante. Fue gracias a la dirección del FMLN, a sus diputados y diputadas en una lucha conjunta con nuestros alcaldes y alcaldesas que logramos elevar al 6% el FODES y posteriormente, subir ese fondo al 8% del presupuesto general de la nación.
El FMLN también ha sido pionero en posicionar las plataformas municipales, convirtiéndolas en instrumentos para la construcción participativa de un programa de gobierno local. El programa, la plataforma, las propuestas, enmarcadas en toda una realidad nacional, siempre ha sido el centro para nuestros candidatos, al grado que hoy en día ningún partido político puede darse el lujo de no presentarle plataforma a su electorado.

Nos enorgullecemos en haber abierto camino en esa dirección y haber contribuido así a formar un pueblo más exigente, más claro de que no es con cántaros o uniformes deportivos, con escobas u otro tipo de regalitos, que se transforma la vida de la población y de las comunidades. Pero también, hoy tenemos un pueblo más exigente, más vigilante de que las promesas escritas en una plataforma, se cumplan. Podemos decir que hemos aprendido a no hacer promesas vacías, irrealistas, y es así que gobernamos hoy 84 municipios con un total de 1066 funcionarios locales electos y representados con concejales en 247 municipios.

Vamos a un segundo período con Concejos Municipales plurales, una experiencia nueva para nuestro país y que también era una de las exigencias del FMLN desde que surgimos como partido político. Esta forma de gobierno significa un serio reto y un complejo desafío para los gobiernos locales y para todos los partidos políticos. Nuestros representantes deben poner en práctica un funcionamiento en colectivo y una total integración de los concejales del FMLN con la dirección municipal y departamental de nuestro partido.

La presencia del FMLN en los concejos plurales ha logrado que no solo alcaldes del FMLN sino también de todo tipo de partidos estén participando activamente en los diferentes planes del gobierno, como el Plan El Salvador Seguro.


 

Sin duda alguna, todos nuestros 84 gobiernos municipales tienen políticas públicas dirigidas al desarrollo del ser humano en todas sus dimensiones y coordinados hoy con nuestro gobierno nacional.

Los funcionarios municipales son los más cercanos a los ciudadanos. Ello los pone ante el desafío de no solo hablar de su ámbito del municipio, sino de saber abrir los ojos de su población hacia el ámbito nacional y transmitir a nuestro pueblo los avances que se han logrado en 8 años de gobiernos del FMLN, pero que siguen ocultados, negados y tergiversados por los grandes medios de comunicación.

Ahora bien, ¿cuáles son esos avances que en 8 años han transformado la calidad de vida y perspectivas de vida de muchas familias?

Hemos levantado la agricultura, que estaba por el suelo cuando llegamos al gobierno: hoy la familia en el campo recibe asistencia y apoyo para cultivar más maíz y frijol, crédito a bajo costo y seguro; las semillas de los paquetes agrícolas, que antes era un gran negocio para una sola empresa importadora, hoy son producidas en el país, por cooperativas productoras salvadoreñas, generando empleo e independencia. Quien controla las semillas controla la comida. Y 60 mil familias en el campo hoy cuentan con seguridad jurídica para poder producir con tranquilidad en sus parcelas, porque por fin cuentan con escrituras de propiedad: mientras en 20 años la derecha entregó 30 mil, el FMLN en solo 8 años generó seguridad jurídica, dando escrituras para 60 mil!.

Vale la pena recordar que la pobreza monetaria entre el año 2000 hasta el 2008 aumentó en un punto porcentual, de 39% en 2000 a 40% en el 2008, mientras en los 8 años de gobierno del FMLN, ha bajado 7 puntos, de 40% al 32.7% de los hogares.

La desigualdad, que como vivencia cotidiana, todavía está visible en las calles, pero que los especialistas de las instituciones multilaterales todavía la miden comparando ingresos, en el país esa desigualdad ha bajado más del doble, comparado con el mismo periodo de gobiernos anteriores.


¿Y por qué? Porque la política social ahora abarca el 46% del presupuesto nacional, porque los subsidios, que antes favorecían a los centros comerciales, la gran industria o grandes restaurantes y tenían poco impacto en la pobreza, ahora favorecen a las familias que realmente los necesita. Y si calculamos el impacto de los programas sociales y de los subsidios, la pobreza a fines del 2016 no está en 32.7 , sino en 27.5, o sea, 5 puntos porcentuales menos.

Para mejorar el impacto de los subsidios y demás programas sociales, ha sido necesario una mejor aplicación de los mismos, combinado con un mecanismo para atender reclamos sobre exclusiones indebidas. Y podemos destacar que los reclamos han logrado ser atendidos y así incluir a más de 16 mil familias al subsidio del gas, que por alguna razón habían quedado excluidas.

En salud, el impacto de los Equipos Comunitarios de Salud, conocidos como ECOS, para las familias rurales ha sido enorme en la baja de la mortalidad infantil y la mortalidad materna, pero poco es conocido como una de los grandes aportes nuevos de este Gobierno: Son 350 nuevas unidades de salud en lugares remotos que antes no existían, con atención de especialistas.

En educación: el impacto de los uniformes escolares y zapatos hasta bachiller en la desarticulación de la discriminación social a temprana edad y adolescencia y en el bolsillo de las familias, y el resto de programas en educación como la alimentación escolar, la ampliación de las escuelas a tiempo extendido y el acceso a computadoras en las escuelas. Todos estos programas son de tanta popularidad que ningún otro logra superarlos y han llegado por lo tanto para quedarse, siempre y cuando haya un gobierno que ponga prioridad en eso, haya una correlación legislativa que no cambie la ley y un pueblo que sepa defenderlos.

Un importante logro de este año fue el aumento del salario mínimo en porcentajes que oscilan entre 20% y 100%, según la rama de actividad. Cerca de 200,000 personas se beneficiaron del aumento y han reducido la brecha entre sus salarios y el costo de la vida, el cual no ha crecido el área rural.

La ANEP dijo que el ajuste salarial provocaría una caída de la inversión privada y un fuerte aumento de la inflación. Nada de eso ha ocurrido. La inversión está creciendo, pues el crédito bancario a las empresas aumentó 8.7% entre enero y mayo, una tasa mayor a la del mismo período del año pasado; el Producto Interno Bruto, PIB, creció 2.3% en el primer trimestre (más que el 2.1% del año pasado), las exportaciones han aumentado un 3.6% y se han generado 5,400 empleos nuevos hasta el mes de abril, contando solo los registrados en el Seguro Social.

El salario real, que el año pasado aumentó 1%, este año ha mejorado 7%. Y la inflación hasta junio es de apenas 1.53%. Esto es mucho más significativo cuando vemos que en el caso de nuestros vecinos centroamericanos del triángulo norte, la inflación es el doble que la nuestra.

Y a 8 años podemos decir que el gobierno que más éxito ha demostrado en combatir el crimen, ha sido este gobierno del FMLN, del presidente Salvador Sánchez Cerén. Haber logrado no solo articular sino también ir implementando el Plan El Salvador Seguro con todas las fuerzas vivas del país, aplicando medidas especiales sin caer en violaciones de derechos humanos, ha permitido una sensible reducción del crimen en todas las áreas, digan los medios y comentaristas amarillistas lo que digan.

Creo que podemos decir que los Gobierno que ha tenido que enfrentar más problemas difíciles a resolver han sido estos dos gobiernos del FMLN: No solo tuvimos que sacar al país de un tremendo hoyo económico, inmerso en una crisis financiera internacional, pérdidas de empleo, caída de todos los indicadores macroeconómicos, y sin esas grandes inyecciones de cooperación como las que tuvo el primer Gobierno de ARENA después de los acuerdos de paz.


Es el primer Gobierno que ha tenido que enfrentar ese freno y bloqueo permanente a través de lo que se ha dado en llamar por los analistas, el gobierno de los jueces, en donde las políticas implementadas por los órganos electos por voto popular, El Gobierno central y la Asamblea Legislativa, empiezan a ser bloqueadas a tal grado que ya no se puede hablar de contrapeso, sino de abuso de poder, por lo que algunos ya empezaron a hablar de “las nuevas dictaduras judiciales”. Por cierto es importante registrar que el uso o abuso de los poderes judiciales se ha convertido en constante en todo el continente Latino Americano como uno de los instrumentos de los sectores recalcitrantes de las derechas neoliberales en estrecho contubernio con los sectores más recalcitrantes en Estados Unidos, flanqueados muchos por sus propios representantes diplomáticos, no solo para bloquear a gobiernos progresistas en América Latina, sino también para tumbarlos, apuntando hacia sus líderes, como en el caso de Lula y Dilma en Brasil, Cristina Kirchner en Argentina, o los partidos revolucionarios como el FMLN y algunos de sus líderes históricos.

Los ataques de un senador de la ultraderecha en Estados Unidos en contra de nuestro compañero José Luis Merino, conocido por nosotros como Ramiro Vásquez, destacado miembro de nuestra dirección nacional y líder histórico del FMLN, es solo uno de los ejemplos y que surge en los medios al servicio de la derecha, desde el año 2008, cuando el FMLN se estaba acercando electoralmente al Gobierno. Ahora nuevamente en esta coyuntura electoral vuelven los mismos ataques sin fundamento contra Ramiro y otros líderes históricos del FMLN.

Recordamos que todos los gobiernos anteriores al FMLN tuvieron el poder total: el partido de Gobierno controlaba el poder judicial, la Fiscalía, la mayoría absoluta de derecha en la Asamblea Legislativa, todos los ministerios, la absoluta mayoría de los medios de comunicación y las grandes empresas del país. La división de poderes ha iniciado con la llegada del FMLN. Irónicamente son ellos los que ahora acusan al FMLN que “va tras el poder total”. Cuando ellos saben que lo que el FMLN busca es garantizar que haya por fin democracia y respeto a la Constitución que manda que haya coordinación entre los tres poderes del Estado, rompiendo con el abuso de poder actual que se está gestando desde la sala de lo constitucional.

También es el primer Gobierno, que ha tenido que lidiar con un bloqueo permanente de todo posible ingreso a las arcas del Estado a través de los diputados de Arena en contubernio con la Sala de los Constitucional.

Quiero referirme también en otro aspecto al órgano más atacado, más demonizado y vilipendiado por las grandes agencias de comunicación: la Asamblea Legislativa. Eso es así porque es lo más complejo de entender para el pueblo, lo que pasa allí y sus causas. El fondo de todo, el ritmo, la calidad de las leyes, si las cosas van lentamente o si se camina con celeridad, si los aparentes avances se trancan .... Todo ello depende de la llamada aritmética o correlación política.

Y quienes creían que en la asamblea lo mejor es que todo debe ser negociado porque nadie debe contar con mayoría, pues en esta legislatura ha quedado claro como nunca antes, que cuando un partido como ARENA, que solo defiende a los ricos, obtiene el poder de bloqueo con sus 35 diputados, aun siendo minoría, lo utiliza, para entorpecer cualquier medida que podría favorecer al pueblo, a las mayorías del pueblo, por el cálculo mezquino de que lo que favorece a las mayorías podría darle crédito al partido de Gobierno. Solo así podemos explicar por ejemplo que recientemente hizo perder un crédito de $115 millones para una carretera que iba generar 14 mil empleos en construcción y otros sectores ligados, según el BID, y facilitar el transporte para millones de personas y potenciar el comercio.

Por todo ello quiero enfatizar la importancia que tienen las elecciones legislativas del 2018, pues definen la composición de esa Asamblea y definen la futura correlación que puede facilitar o entorpecer el programa de Gobierno por el cual la mayoría de la gente votó.

Además, en la Asamblea Legislativa se elige los funcionarios de otras instancias del Estado, donde se toman decisiones que igualmente pueden hacer avanzar en coherencia un programa de Gobierno, o los pueden complicar, trancar por razones politiqueras.

Durante los gobiernos del FMLN la Asamblea ha tomado muchas decisiones positivas cuando ha tenido una correlación de fuerzas positivas. Algunos ejemplos son la exención de impuestos a todas las personas que ganan menos de 500 dólares de salario, combinado con la aprobación de impuestos a las ganancias de las grandes empresas, realidad que la derecha manipula constantemente, el aumento de la pensión mínima de $142 al actual nivel de $207, el recorte de la comisión a las AFP´s de 21 a 17%, la aprobación de los programas sociales iniciados por nuestro primer Gobierno como políticas públicas permanentes. También se ha logrado crear junto al Gobierno el apoyo necesario para las medidas del Plan El Salvador Seguro que ha permitido éxitos en el combate al crimen y su reducción en todas las dimensiones.

Pero, por muy lejano, abstracto y poco atractivo que parezca el poder Legislativo, la experiencia de este último periodo nos ha demostrado lo destructivo para el país, lo despilfarrador de tiempo publico valioso, lo estéril en los debates que se puede convertir ese órgano, cuando ARENA tiene demasiados diputados en ese espacio. Cambiar esa realidad es la tarea fundamental del próximo período, ya que de allí dependerá nuestro país, tanto el ritmo y la profundidad de las políticas del Gobierno central, como también la capacidad de acción de los Gobiernos municipales.

Y, para terminar, Compañeros y compañeras, quiero referirme a la última oleada de coyuntura, que está azotando en estos momentos los ánimos públicos e incluso de algunos compañeros:


En cuanto el tema de pensiones, queremos dejar claro: el FMLN es un partido con principios, con capacidad de responder a los desafíos, especialmente cuando estos afectan al pueblo y a quienes más lo necesitan; aunque el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales FOP fue creado en 2006 sin nuestros votos, reconocemos que hoy por hoy es el único mecanismo institucional existente para pagar las pensiones a la población jubilada, que en este año se aproximan a las 200,000 personas. Por eso impulsamos y votamos para subir el techo de endeudamiento del FOP de 45% a 50% . Ahora es el único mecanismo, porque al privatizar las pensiones, la derecha, por ley, le pasó las cotizaciones (el dinero) de los trabajadores a las AFP, y al Estado le dejo la obligación de pagar las pensiones de la mayoría de los pensionados y todas las pensiones vitalicias, que asume el Estado cuando las cuentas privadas en las AFP´s se agotan. Con este decreto que acabamos de aprobar, se asegura el pago a todos los jubilados este año; y seguiremos luchando por una reforma de fondo, ganarla requiere de una correlación de fuerzas mejor que la que tenemos hoy.

Respecto a la ley de extinción de dominio, que ha calentado tanto ánimo: lo que hemos procurado con esta reforma fue, por un lado, asegurar que el combate a los delitos, especialmente los delitos de corrupción, narcotráfico, tráfico de armas y lavado, estén ceñido a los principios constitucionales como el debido proceso, la presunción de inocencia y la proporcionalidad entre el delito y las sanciones; de nada nos sirve una ley que cuando la Fiscalía empiece a actuar como en el caso de del expresidente Flores, que toda la comunidad jurídica de todos los colores políticos empiece a saltar, amenazando con demandas de inconstitucionalidad contra la acción emprendida, independientemente que a nuestro juicio no era a la familia que había que tocarse sino al partido ARENA que ya había confesado públicamente que había recibido los dineros. Por eso la hemos reformado.

De igual forma, los polémicos 10 años de imprescriptibilidad para delitos de corrupción en las arcas públicas: lo que fue interpretado como un blindaje a los corruptos, realmente es un planteamiento que busca ocultar lo que en realidad hicimos, que fue evidenciar y a la vez corregir el hecho de que la ley secundaria nos estaba generando una gran ilusión de que se puede perseguir casos de corrupción pública sin prescripción alguna, pero que a la hora de la acción judicial podía ser frenado y abortado en cualquier momento por las famosas demandas de inconstitucionalidad, porque la Constitución lamentablemente en su art. 240 inciso 4 limita la prescripción para casos de enriquecimiento ilícito público explícitamente a 10 años, no así para el resto de delitos.

Lo que hicimos es corregir vacíos y errores de esa ley aprobada en 2013, limitar abusos de una "justicia selectiva". Si queremos eliminar la prescripción de 10 años, yo los llamo y los desafío, para que reformemos la constitución, que todos sabemos, necesita 56 votos y ser aprobado por dos asambleas consecutivas. El FMLN está listo para ello. Invitamos a la embajada, el propio Fiscal de la República que hoy por hoy se ha sumado a ese coro de críticas superficiales, desinformadas e interesadas, a que busquen interpretar correctamente la situación.

Y en cuanto al transfuguismo: lo central de la reforma aprobada está en los artículos 113 y 142 del Código Electoral, que los medios ocultan y deforman porque quisieran con una ley resolver la crisis existente en el partido Arena, porque queda establecida una sanción monetaria e inhabilitante para quienes, habiendo sido electos bajo la bandera de un partido, se apartan de él burlando a quienes confiaron en ese partido.

Como FMLN sabemos, y así lo dice nuestro Estatuto desde 1992, que la pertenencia a nuestro partido es personal y voluntaria; somos de izquierda y del Frente por convicción, por formación, por trayectoria, porque el compromiso con los cambios justos está en nuestra razón y en nuestro corazón. En estos 25 años como partido hemos tenido casos que se apartaron y cambiaron de bandera pero nosotros sabemos que somos la inmensa mayoría los que vamos abriendo camino a las transformaciones del país, que es el compromiso que hoy ustedes están juramentando el que nos guía y que ese es superior a cualquier regla jurídica.

¡Hasta aquí me quedo camaradas!

¡Viva el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional!