Oct 22, 2019 9:43 PM

Docentes que trabajan por la inclusión

Categoría: Educación
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"Si juzgas a un pez por su habilidad para trepar a un árbol, pasarás toda su vida creyendo que es estúpido." Esta frase ilustra las diferentes maneras de aprender que tienen los niños, especialmente los del espectro autista, que no aprenden de la misma forma y para quienes el docente puede hacer la diferencia.

Entender ese aprendizaje y aplicar las mejores herramientas para su inclusión y enseñanza dentro de la escuela fue el objetivo del Seminario sobre Trastorno del Espectro Autista en el que participaron 50 docentes del país, quienes fortalecieron el proceso de atención de niños especiales para garantizarles un buen recorrido educativo dentro de las aulas.

En el evento, organizado por las entidades Jhony and Friends de EE.UU, la Universidad Evangélica y el Ministerio de Educación (MINED), se demostró que los maestros y maestras pueden hacer la diferencia, al igual que los padres y madres, pueden llegar más allá de lo que las “supuestas” dificultades muestran.

“El autismo no es una enfermedad, sino una condición. Los maestros deben especializarse para poder atenderlo, hay que evitar la exclusión (…) los niños están dispuestos a aprender”, afirmó Héctor David Calderón, subdirector de la escuela de Educación Especial Reinaldo Borja Porras del Hospital Benjamín Bloom.

Lo que se necesita son docentes y padres de familia que estén dispuestos a entender en qué consiste el espectro autista. Para Esmeralda González, maestra voluntaria de EE.UU, “la persistencia con los niños autistas es esencial, entender las diferencias entre ellos. Se deben identificar las fortalezas y limitaciones. No es sencillo, pero vale el esfuerzo”.

El autismo es un trastorno neurológico complejo que generalmente dura toda la vida. Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social, es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas. El autismo daña la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros.

En El Salvador se atienden alrededor de 579 niños con trastorno del espectro autista (396 niñas y 183 niños según Censo Escolar 2014).